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Hoy quiero hablarte del proceso de creación de una marca o branding. De esas con discurso, no de esas con postureo. Porque sin ella, tu servicio o producto estará huérfano. 

Muchos emprendedores creen que un producto o servicio es una marca y viceversa. Pero no. La marca importa, especialmente cuando hablamos de las decisiones de los clientes. 

Voy a contarte algunos motivos para invertir en tu discurso de marca:

 

1. Las marcas aportan lealtad y seguridad 

Los consumidores están dispuestos a pagar lo que sea y a esperar el tiempo que sea para conseguir aquello que ha lanzado su marca favorita. Cuando queremos a una marca, somos leales a ella, la defendemos a capa y espada. Sentimos los colores. La construcción de una marca activa la lealtad y hace posible clientes brand-lovers. 

Además, los seres humanos buscamos tranquilidad y seguridad, sentirnos como en casa. No queremos riesgos innecesarios, como probar nuevas marcas. Si consigues atrapar a un cliente y mimarlo, lo vuestro es para siempre, baby, porque te tendrá como referente, saldrás en el top of mind de su cabecita. Le ahorrarás tiempo y esfuerzo.

Construir una marca es pensar en el largo plazo. 

 

2. Las marcas añaden valor  

Sí, aportan una experiencia y un sentimiento de comunidad. Y eso... eso es incomparable y no tiene precio. 

Marca es, inconscientemente, sinónimo de calidad, de estatus. 

 

3. Usar una marca es una declaración de intenciones. Somos como consumimos 

Una marca es una historia. 

usamos las marcas para describir quienes somos. 

Si tienes un Rolex¿qué refleja? ¿Verdad que no es lo mismo lo que comunica utilizar un iPhone que un Huawei? Puedes interpretar que la persona que utiliza Apple es muy tecnológica, creativa, puntera, quizás un punto pijales (jajajajaj, perdón, perdón).  

 

4. Las marcas evolucionan, los productos y servicios, no (o no tanto) 

Cuando lanzas un producto o servicio y lo comercializas, sin más, te conocen por este producto o servicio. Algo perecedero.  

Pero si lanzas una marca, esta puede evolucionar con el tiempo. Es un gran paraguas que te da la posibilidad de lanzar otras líneas de productos y servicios bajo esta misma marca; evolucionar cuando cambien las tendencias y las demandas de los consumidores; e incluso en función de como tú y tu empresa evolucionéis. Es más orgánico, natural, REAL. Como la vida misma. 

Cuando una empresa comercializa un producto o servicio sin haber hecho la construcción de marca, está perdiendo mucho potencial, porque siempre hay la opción de que la competencia saque algo más barato y mejor. 

Así pues, no te olvides de tu discurso, historia, mensaje, más allá de las características de tu producto o servicio. 

 

Es momento de construir tu marca, tu discurso, demostrar cómo ves el mundoSi quieres que te acompañes en este proceso, estamos aquí.

 

Un abrazo, 

Txell 

Siempre hemos defendido que tener un buen valor diferencial impide que seamos del montón y tengamos que diferenciarnos por cobrar barato. Ya sabemos que tener unos precios bajos disminuye, entre otras cosas, nuestra calidad, capacidad de innovación y de adaptación a las necesidades del cliente. Invertir en personalidad de marca y filosofía empresarial, en conocimientos, etc., es algo difícil de copiar, no caduca y asienta las bases de tu oferta de una manera sostenible, sin que seas una moda.

Con una marca claramente diferenciada se cierran más rápido las ventas, destacas más en el mercado, aumenta tu estatus y tu reconocimiento, etc.

Y, ¡tiene narices! Porque el valor diferencial es uno de los grandes olvidados en muchas empresas, que se crearon en una época en la que no había tanta competencia como ahora y cuando el mercado no estaba tan informado (compártelo en Facebook o Twitter).

Pero hoy no vamos a hacerte más pedagogía. Lo que vamos a hacer es compartirte uno de los ejercicios de nuestro programa intensivo y exclusivo Mentoring Club para que puedas ponerte en marcha:

 

  1. Evidencia por qué eres diferente, los beneficios de trabajar contigo, por qué el cliente debe elegirte a ti. De una manera clara y directa, sin rodeos, y con palabras de la gente de la calle. Tu cliente quiere ver la información de forma muuuy rápida: cuando llega a tu web, por ejemplo, pasa (de media) un minuto y medio en ella, y hace un máximo de tres clics. Así que, ¡ve al grano! Responde a estas preguntas:

- ¿Qué eres?

- ¿Qué haces?

- ¿Por qué y para qué lo haces?

- ¿Qué filosofía y cultura empresarial tiene tu marca?

 

Ejemplos: quizás seas el más rápido del mercado, o utilices un material distinto, o un formato distinto, o puede que la venta de tus productos se reinvierta en algo social… ¡Dilo! Por ejemplo, en nuestra web mostramos este mensaje:

Txell Costa® Group y Marketing for Happy Minds SL reinvierten cada año un porcentaje de los beneficios para crear contenidos gratuitos y, así, democratizar nuestros conocimientos de marketing y negocios para toda la sociedad. Gracias por apostar por nosotros y ayudarnos a hacerlo posible.

 

  1. Haz que cualquier comunicación tenga alma, personalidad.

Quizás pienses que todo está inventando, pero… ¿verdad que cada persona es única? Lo mismo pasa con las empresas que consiguen encontrar su tono, personalidad y verdad (compartir en Facebook o Twitter).

- ¿Tu empresa escribe y habla de una forma propia y genuina?

- ¿Cómo es el lenguaje y el tono que utiliza: cercano, divertido, tierno… o distante, serio y aburrido?

- Con las dos preguntas anteriores has mirado hacia dentro. Ahora céntrate en tu cliente, fíjate en sus gustos: ¿cómo debes hablar, ser y comunicar para enamorarlo? ¿Está alineado todo esto con tu personalidad y con la imagen de marca de tu empresa?

- Y ahora mira a tu entorno. ¿Cómo se expresa tu competencia? ¿Cómo es su personalidad de marca y su posicionamiento en el mercado? ¿Te pareces a ellos?

- ¿Has trabajado el marketing emocional? ¿Has trabajado el storytelling (el relato de marca) para reflejar la historia de superación/admiración de tu marca?

- Y una pregunta muy importante: ¿quién eres tú como marca para relacionarte con tu cliente? Me explico: ¿cómo te percibe; te ve como experto, como especialista, te da credibilidad?

 

  1. Aporta un plus que valga la pena. Cada día nos encontramos con empresari@s que se esfuerzan mucho para crear valor, pero sus clientes no lo perciben. Solución: o cambias de tipo de cliente o cambias este plus (el valor es algo muy personal y debemos saber cuáles son los baremos de nuestra clientela).

- ¿Es evidente tu propuesta de valor?

- ¿Tus clientes se ponen cachondos al ver el plus que les ofreces, estarían dispuestos a pagar más por él?

- ¿Este plus hace tu propuesta novedosa?

- ¿Tu valor añadido diferenciador se puede resumir en una sola frase?

Te pongo un ejemplo: un jefe contactó con nosotros porque no conseguía cohesión con el equipo, a pesar de que continuamente les hacía regalos y otro tipo de incentivos. ¿Qué querían los trabajadores? En realidad, querían flexibilidad horaria. Cada parte percibía el  “valor” de una forma distinta.

Otro ejemplo: hace un tiempo, conocimos a un fabricante de pastillas para hacer que el agua tuviera sabor a beicon. Esta idea de negocio era tan pionera que el mercado aún no la percibía como un valor. Recuerda que necesitamos una buena masa crítica de compradores para conseguir los clientes suficientes que nos permitan llegar a fin de mes durante todo el año.

 

Un último apunte antes de terminar: actualmente los negocios perdurables son los que establecen relaciones reales con los seguidores y no se centran solo en vender o cobrar barato: ¡quieren ser útiles! (compártelo en Facebook o Twitter). Por lo que tendrás que conocer muy bien a tu clientela, con sus sueños y sus miedos.

 

Un abrazo y estamos aquí para lo que necesites,

Txell

Vayamos por partes...

Por si hace años que no sales a ligar, la friend zone es cuando te encasillan como TAAAAN amig@ que es imposible que te comas un rosco 💔. Puedes ser el paño de lágrimas, la persona con quien pasárselo bomba... pero con 0 química. Glups.

Este escenario tan poco deseable, también se puede dar en el  ámbito empresarial. ¿Cómo puedes detectarlo?

Estás en la friend zone cuando...

·  la gente te pide consejo gratis;
·  te regatea;
·  nadie te ve, como si estuvieras hablando al vacío,
·  o quien te ve no te compra.

En términos técnicos decimos que hay un problema de “posicionamiento y estatus de marca”; es decir, que no te ven como expert@ en tu ámbito porque no comunicas lo suficiente tu valor y expertise. O, como yo lo llamo, FALTA MARCAR PAQUETE (cosa que nada tiene que ver con ser un ególatra).

Es importante encontrar el equilibrio entre ser natural y cercano para conectar con tu gente, y ser profesional para que tu discurso emane autoridad y liderazgo.

Fíjate en nosotros: tenemos pocos seguidores en redes, con un Instagram un pelín hortera... PERO tenemos más de cuatro mil clientes en todo el mundo, y he dado clases en más de 10 universidades.

Porque una marca no es algo superficial, una marca es...

➕ dar confianza;
➕ constancia;
➕ presencia;
➕ conocimiento procesado que se convierte en único;
➕ resultados.

Y con ella el precio no importa, ni hacen falta lanzamientos, y los ingresos son recurrentes.
Repite conmigo: “Stop a la friend zone empresarial. Yo me merezco mucho más”,

T.

 

P. D.: Ejemplo de 📸 de estatus de marca; superconcentrada en una entrevista en Catalunya Ràdio.

Hoy quiero compartir contigo un contenido exclusivo del Mentoring Club. Si no lo conoces, es nuestro programa empresarial intensivo en el que, en 6 meses, revisamos por completo tu negocio (marca, marketing, tarifas, etc.) y lo relanzamos.

En el Club, además de las sesiones quincenales (1,5 h para ponernos manos a la obra), incluimos un grupo de apoyo vía Facebook que es una mina. En este grupo puedes compartir todo tipo de dudas con tus compañer@s y tener contacto directo conmigo. Siempre estoy presente para responder a bloqueos y dudas, compartir lo que yo misma voy aprendiendo en el día a día...

A veces hago directos improvisados en los que intento aportar valor extra. Hoy quiero compartir contigo uno de esos directos exclusivos para los miembros del Mentoring Club. Haz clic y disfrútalo:

 

 

En él aprenderás:

 

Mentoring Club Scale Up (si  ya estás en marcha)

 

Mentoring Club  Startup (si estás comenzando)

 

Un abrazo,

Txell

 

P. D.: ¿Quieres unirte al Mentoring Club? Ahora puedes pagarlo a plazos sin problema. Además, si reservas tu plaza durante los meses de verano, te regalamos una consultoría individual de una hora con Luz, mi mano derecha.

Hoy mientras miro por la ventana con mi taza de té pienso en todo lo que estamos viviendo. La palabra “transformación” se queda corta, porque esto es una auténtica metamorfosis que superarán las empresas resilientes. 

Desde hace más de un año os veníamos anunciando esta crisis. ¿Tengo poderes para adivinar el futuro? ¡No, para nada! La economía es cíclica y se veía venir que llegaría una crisis económica. Pero esta es la crisis más heavy que hemos vivido, porque no solo afecta a la economía. Es una crisis mundial, sanitaria y de valores que nos empuja a un cambio hacia el nuevo paradigma empresarial. 

¿Por qué se veía venir? 

Porque no nos llevamos bien con los números. En la última sesión que tuve con Rosa (nuestra financiera) he dado muchos "clics" que quiero compartir contigo:

 

El nuevo paradigma empresarial nos hace cambiar la forma de trabajar. Hace ya unos años que convivían el antiguo (el de mi padre) y el nuevo paradigma, pero ahora es momento de olvidarnos de todo lo antiguo. ¿Qué transformación se produce en este nuevo paradigma?

En este directo, te cuento largo y tendido algunos puntos más del porqué de esta crisis y cómo puedes reinventarte en estos momentos. Ready?

Dale al play para ver la primera parte...

 

...¿has tomado apuntes? Hazte un break, prepárate un snack con hummus y ¡a por la segunda parte! (con dosis musical incluida):

 

Vienen momentos de cambios. La vida nos empuja. Aquí estamos para saltar contigo si así lo sientes y hacer que sea un “riesgo controlado”.

 

Un abrazo, 

Txell

Muy a menudo me preguntan: “¿Cuál es el mejor momento para emprender?” Y quizás consideres que ahora, más que nunca, con la que está cayendo, no sea un buen momento.

En mi libro Working Happy. Todo lo que necesitas para crear la mejor empresa del mundo explico que no es una buena decisión emprender por necesidad, reconocimiento o fama, puesto que ser emprendedor/a no es la solución a ninguno estos problemas –todo lo contrario, se pueden agravar–.

Hay alarmas menos evidentes, señales más inconscientes, alertas que te avisan cuando ya estás preparad@. Momentos en los que ya no sirven excusas como “más delante...”, “cuándo...”.

Si te sientes identificad@ con la mayoría de descripciones que te pondré a continuación, es que eres de los nuestros 😉 y ha llegado el momento de poder construir tu vida a tu manera:

  1. Es el momento de emprender cuando, de una vez por todas, quieres pasar de soñar a crear tu propia realidad. Estás motivad@, tienes ganas de ponerte a ello. Sientes que quizás no tengas las respuestas a todo, quizás no veas cuál es el paso siguiente, pero sabes que “el movimiento se demuestra andando”. Además, ¿quién dijo que no puedes pedir ayuda?
  2. Si eres de los que crees que hay otra manera de trabajar, donde la realización sí cuenta, es el momento de emprender. Eres de esa gente que busca una coherencia en su vida, un sentirse bien, útil, dando, porque aún crees en la buena gente.Y porque buscas un trabajo donde te sientes más tú, donde puedas sacar todo lo que llevas dentro.
  3. Eres del tipo de gente que siente, y no quiere esconderse. Y quieres más. No quieres que nada te comprima.
  4. Gente que sabe (o intuye) que la palabra“no” puede ser un acto de respeto.
  5. Gente a la que no le queda bien el horario fijo “de 9 a 5” porque toca. Tu trabajo y aportación es mucho más que eso.
  6. Gente que ya no quiere que el miedo conduzca sus vidas. Porque sabes que hay mucho más.
  7. Gente que ha pasado del “¿por qué yo?” al “este/a soy yo”. Gente que empieza a ver que hay algo único dentro de sí.
  8. Gente dispuesta a crear sus propias normas y dar pasos reales, y no solo a hacerlo ver.
  9. Gente que no se escaquea. Que vive de verdad, no de puntillas.
  10. Eres de la gente que ve que es el momento de mostrarse, de encontrar su propia voz, de ponerse al servicio de los demás, de contar su historia, de aceptar su vulnerabilidad. Porque sabes que tienes “algo” brutal y no compartirlo sería una aberración.
  11. Estás hasta el moño de que las creencias limitantes, los miedos... no te dejen conseguir tu sueño. De que te ralenticen.
  12. A veces sientes que todo es una obligación y pesa, porque lo que haces no está alineado con quién tú eres.
  13. Tienes claro que son importantes los resultados, el dinero, pero también el SER.
  14. Quieres aprender estrategias que te liberen económica y emocionalmente.
  15. Has descubierto que la “zona de confort” es, en realidad, una “prisión de confort”.

 

Si tú eres de esta gente, no estás sol@. Y lo sé, quizás aún no lo veas todo claro, pero forma parte del proceso. Sé que hay mucho ruido sobre “la emprendeduría”, por eso es importante encontrar TU camino. Y si quieres que te acompañemos, tenemos incluso consultoría gratuita para que nada te pare.

 

Un abrazo sentido,

Txell.

 

 

 

 

Hoy quiero  hablaros de los intraemprendedores... esa palabreja que me habréis oído decir tantas veces.

¿Qué significa ser intraemprendedor? Para empezar, significa desaprender lo que hemos aprendido para volver a estar motivad@s en el trabajo.

Siempre digo que cualquiera no puede ser emprendedor y montar una startup, pero quizás sí intraempresario. ¿Qué hace falta? Es un cóctel con bastantes ingredientes que incluye:

– Una empresa de mentalidad y corazón abiertos (¡viva la transparencia!), dispuesta a soltar y con el cambio y el ensayo-error como parte de su cultura empresarial.

– Un/a trabajador/a con pasión y ganas, que sienta los colores y crea en la empresa donde trabaja. Además de...

– Una innovación que no depende de la tecnología ni de los presupuestos, sino de las personas, y que es transversal en toda la empresa... Estamos en la Era de la co-creación y co-comercialización.

Ay, cuantas cosas os acabo de contar. Me encanta más aún cuando mi propia empresa está basada en este modelo de la intraemprendeduría: trabajo por objetivos, sin horarios, con open policy vacation para que cada uno elija sus vacaciones, donde cada uno determina su sueldo, donde delegamos por talentos y no por títulos...

Otro par de casos sexys de intraemprendimiento son  el de Playstation dentro de Sony, o Apple (aquí lo cuenta Steve Jobs).

Pero... ¿cómo narices demostrarles a los jóvenes que el futuro va hacia este paradigma, que podemos aportar más allá de lo establecido por contrato? ¿Cómo hacer que vuelvan a creer "en los mayores" -parafraseando al Principito- y demostrarles que les vamos a escuchar y a tener en cuenta? ¿Cómo mostrarles que, a pesar del cúmulo de títulos que tienen, lo importante es la actitud?

 

 

Suena gordo pero estoy muy orgullosa de esto: quiero compartir contigo cómo conseguí facturar 6 cifras en mi empresa con menos de 30 años sin quemarme y estando yo sola (porque lo conseguí incluso sin tener equipo).

Quiero compartirte esas estrategias con las que se obtienen más resultados sin que tu vida ni tu salud sufran por el camino. Estrategias que me han funcionado una y otra vez a lo largo de estos años para mantener y hacer crecer mi cifra de facturación. 

Porque veo muy a menudo gente que se quema emprendiendo y se queda en el camino, gente que constantemente se tiene que reinvertar porque ha basado su negocio en algo caduco, o que se ha sobreexpuesto tanto públicamente que se pierde y no quiero que este sea tu caso.

Aunque, en realidad, lo de la cifra de facturación es lo de menos. En este artículo quiero compartirte algunas lecciones que he aprendido en estos más de 10 años como empresaria. 

Verás...

En el Mentoring Club y en mis conferencias siempre me preguntan cómo empecé a captar los primeros clientes. Y fue una mezcla de varios factores (la intuición me llevó a hacer lo que se llama “estrategia omnicanal”):

  1. Dar charlas gratuitas en lugares estratégicos donde hubiera mi público para darme a conocer: desde eventos de networking, ferias, congresos, pasando por centros cívicos… ¡hasta en un sexshop! Pensaba que ahí encontraría a mujeres empoderadas que quisieran emprender jajajaja (y te prometo que repartí varios flyers y tarjetas aquella noche).
  2. Autoinvitarme a medios de comunicació para compartir lo que sabía: la primera vez que mandé un mail a TV Girona me quería morir de la verguenza… pero, como dicen en mi casa “el no ya lo tienes”.
  3. Presentarme a todos los premios, becas, concursos públicos y subvenciones habidos y por haber: así fue como conseguir uno de mis mayores clientes durante años, un departamento de la Generalitat.
  4. Hacer acciones con entidades sin ánimo de lucro y ONGs: yo ponía mi “don” a su servicio, ayudaba  a otras personas y además me daba visibilidad. ¡Un whole in one!
  5. Hacer diagnósticos gratuitos: recuerdo ir a restaurantes y, al llegar a casa, mandarles e-mails con ideas de mejora. Soy muy tímida en las distancias cortas y eso me permítia dar valor antes de pedir y demostrar lo que sabía (esto no va de decir “yo soy muy bueno”, sino de demostrarlo).
  6. Regalar servicio a líderes de opinión: vaya, a influencers pero de los de verdad, para que pudieran recomendarme. 

 

La pasión me desbordaba y cuando conseguía un cliente pensaba “¡pero si en realidad le pagaría yo a él por tener la oportunidad de hacer lo que me gusta!”. Y más de una vez terminé ‘palmando pasta’ porque no había calculado bien todas las horas de dedicación… pero de todo se aprende, y me di cuenta de que yo tenía que facturar cada hora que estuviera trabajando, cada hora fuera de casa, como cualquier trabajador por cuenta ajena hace. ¿Me explico?

También de manera inconsciente vi claro que esto no va de vender productos o servicios; al revés: el cliente es el centro y ponemos todo nuestro arsenal de recursos y conocimiento a su disposición: “tú dime qué problema tienes y ya encontraré la manera de solucionarlo” - les decía. No tenía miedo: si yo no sabía hacerlo, seguro que tenía el teléfono de alguna persona que sí lo sabía y podía ayudarme (aceptar nuestra vulnerabilidad es un must cuando emprendemos). 

Así fue como llegué a facturar 6 cifras antes de los 30 años, sin ni siquiera saber cómo funcionaba un negocio real, pero con muchas muchas ganas de ayudar a la gente y de ponerme a su servicio. El motivador detrás de todo este crecimiento era disfrutar trabajando utilizando todo mi potencial, ayudar a la gente, e ir corrigiendo la ruta sobre la marcha, porque continuamente la empresa, nuestra persona y el mundo evolucionan. Porque si algo he hecho bien es tener en cuenta cada error, cada comentario negativo, extraer algo de todico tó.

 

Y después de esto vino mi primera becaria. Y después mi primera assistant, y mi primera nómina, y las oficinas… Y los infoproductos (cursos e ebooks), los servicios grupales y las consultorías más premium... 

 

Pero todo a su tiempo, porque nada de esto son acciones recomendables cuando empezamos, porque el bolsillo, la empresa y la clientela no están preparados para asumirlo. 

Cada uno de estos momentos, cada euro ganado, me ha enseñado una nueva lección sobre la vida, los negocios y el liderazgo, y eso es exactamente lo que quiero compartirte con una conexión en directo diaria de 9 a 9.30 de la mañana durante la semana del 13 de enero, exclusiva para la gente inscrita a nuestra newsletter.

Durante media hora, abordaremos algunas de las estrategias que me han llevado a facturar 6 cifras de manera repetida en mi negocio, y podrás preguntarme todas las dudas que tengas. Además, el último día, analizaré algunos de los negocios de la gente que esté en directo para encontrar maneras de potenciarlos aún más.

 

Estos son los contenidos que trataremos: 

Pilares básicos para no quemarte con tu negocio y que realmente sea rentable  

DÍA 1

 

DÍA 2

 

DÍA 3

 

DÍA 4

 

DÍA 5. Tu día

Si quieres que revisemos tu negocio para que lo que ofreces al mundo te haga sentir bien y para que sea rentable (independientemente de lo que quieras facturar) te espero en los directos,

Un abrazo,

Txell.

Sabemos que emprender es solitario

Y que el hecho de ir un poco a contracorriente por el hecho de perseguir tus sueños, puede suscitar muchas críticasEn todos los ámbitos de nuestra vida nos vamos a encontrar a gente que nos haga enfadar. Gente que nos desmotive y desmonte nuestros sueños. Así que hoy voy a compartirte mi sistema personal para gestionar todo ese feedback que puede generarme bajón. 

 

Cómo gestionar las opiniones ajenas 

 

  1. Lo primero, estar fuerte. A tope de power. Con la autoestima fuerte, como si fuera un chubasquero o un chaleco antibalas. Digan lo que digan, da igual, porque tienes una vocecilla interior, mil veces más sabia que tu cabeza (= ego) que te está indicando tu camino. Porque no hay un camino bueno o malo, hay un camino para cada uno. (Por cierto, así entrenamos nosotros la autoestima).
  2. Filtra bien a quién decides escuchar. Todo el mundo tiene sus propios miedos y retos y los podemos volcar en los demás inconscientemente. Si eres emprendedor/a, déjate guiar por aquellas personas que te inspiran y desmárcate de las opiniones "cuñadiles", porque emprender NO es fácil y requiere de visión estratégica y mentalidad empresarial, lo que a veces conlleva arriesgar y salir de la zona de confort (o “cárcel de confort”, más bien.
  3. Humildad y desapego. Mira, para contarte esto nada mejor que un ejemplo real para que lo veas con tus propios ojos. 

Un caso real de nuestra consulta 

Dos hermanas vinieron a vernos con la idea de negocio que tenían en la cabeza. Habían recorrido un montón de kilómetros para venir al despacho (¡y además nos traían regalos, una pasada!). Y, a medida que lo fuimos analizando, fue evidente que el negocio no respondía a la libertad y calidad de vida que ellas querían: los márgenes de beneficio eran muy bajos, no había ingresos recurrentes, etc. 

Una vez detectadas las fortalezas de las dos hermanas, vimos nuevas propuestas de monetización, más alineadas a su sabiduría, bagaje, experiencia. Y este es el mail que recibimos al día siguiente de la sesión: 

ELLAS 

Ayer nos fuimos a casa un poco tristes y desilusionadas porque teníamos muchas ganas de empezar un nuevo proyecto pero por otra parte estábamos contentas por haber decidido venir a una sesión contigo. Gracias a esta consultoría nos hemos dado cuenta enseguida de que no es viable y hemos evitado males mayores. 

Queremos agradecerte tu profesionalidad y el trato tan cercano que nos diste. Eres amor puro, tal cual como te muestras en las redes y eso se agradece en estos tiempos de postureo que corren. 

Ahora nos toca analizar bien todo lo que hablamos y ver qué sale. Es hora de hacer un reset y eso siempre cuesta. 

Gracias de todo corazón. Espero que estemos en contacto y estoy segura de que te volveremos a visitar. 

¡Un abrazo, bonita! 

 

YO 

¡Vosotras sí que sois amor puro! 

Cuando un negocio no es viable me tengo que perdonar cada vez, porque todavía me duele decirlo. Sé que os ayudo, pero mi ego aún "sufre" por vosotras y hago el trabajo de trascenderlo. 

Sé que todo está bien y encontraréis un formato empresarial aún mejor. 

¡Un abrazo enorme para las dos!  

 

Espero que este caso os sea inspirador para no temer a la vida (ni a los mentores como yo)

 

Un abrazo,

Txell.

No sé si habrás visto por redes que, hace unos meses, me tomé un tiempo sabático. Fue después de presentar mi último libro, con la voluntad de dedicarme a proyectos personales que me hacían mucha ilusión.

No es que mi empresa no me hiciera feliz.
Ni que me hubiera quemado.
Ni que no tuviera más ideas.
Ni que sintiera que me había vaciado.

Simplemente, era un regalo para mí misma, un disfrutar de mí, un beneficiarme de la libertad y del tiempo libre que el modelo de negocio que he construido me ha regalado.

Tengo la libertad de poder irme cuando quiera, gracias a los ingresos pasivos diversificados que tenemos y a la organización interna que hemos ido montando.

En estos años, he visto emprendedoras (sí, lo digo en femenino porque han sido sobre todo mujeres) que, llevando menos años que yo, han dejado en standby sus proyectos porque ya no podían más.
Eran esos perfiles que hacían lanzamientos constantes,
que se hicieron "famosas" de la noche a la mañana,
que salían en toooodas las fotos de las redes sociales a diario...
¡Obvio que se quemaran ellas y sus negocios!

Un buen modelo de negocio no necesita que cuentes tu vida en redes sociales,
ni que las actualices a diario,
ni que tengas que trabajar fines de semana.

Un negocio saludable es el que te permite vivir como tú quieres. Que te permite ir a recoger a los peques al cole, y cuidarte, y viajar, y leer... y esas cosas que tanto te gustan.
Voy a revelarte alguno de mis secretos para que veas la calidad de vida que tengo y que nunca muestro en redes:

Para mí la riqueza es esto.

Si quieres que revisemos tu negocio para que te permita vivir como quieras, recuerda nuestros dos formatos estrella:
- consultorías individuales -elige el formato que mejor que te sienta-
- programa intensivo Mentoring Club 

Un abrazo,

Txell.

Txell Costa® Group y Marketing for Happy Minds SL reinvierten cada año un porcentaje de los beneficios para crear contenidos gratuitos y, así, democratizar nuestros conocimientos de marketing y negocios para toda la sociedad. Gracias por apostar por nosotros y ayudarnos a hacerlo posible.
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